Perfumes de contratipo y naturales, ¿alguién da más?

Últimamente estoy viendo varias marcas de los llamados perfumes de contratipo que publicitan sus perfumes como naturales y también varias marcas que indican sus productos como naturales y continen  fragancias con olor a chicle, a chucherías… esto me ha hecho plantearme el escribirte hoy este post.

Por una parte me da la sensación de que estoy empezando la casa por el tejado, porque es el segundo post que te escribo relacionado con la perfumería o con los perfumes y ni si quiera te he explicado un poco las bases, que era mi intención inicial, pero creo que no debo esperar para contarte estas cosas después de toda la publicidad engañosa que estoy viendo, sobre todo en las redes sociales.

Mi intención hoy es darte una información básica para que puedas ser capaz de juzgar por ti misma, como trato de hacerlo siempre, los productos que tienes ante ti y que seas capaz de identificar si la información que te está transmitiendo una marca es real y objetiva o es puro marketing (y del malo por cierto), yo no voy a meterme en si tú decides después utilizar ese producto o no, no es mi intención, mi objetivo es que  puedas comprar y utilizar los productos sabiendo lo que tienes delante y no dejándote guiar por el marketing de la marca, o la empresa, o la vendedora que tienes delante, que seas consciente de lo que compras y utilizas. Y digo esto, porque parece que hoy en día con tal de vender todo vale, y que quieres que te diga, esa filosofía no va conmigo.

Bueno pues a lo que iba, he visto ya varias marcas de fragancias de contratipo (las que copian e imitan los olores de una fragancia ya comercializada bajo una marca), que con tal de aumentar su nicho de mercado están publicitándolas como de origen natural, no voy a entrar en valorar lo que opino de las fragancias de contratipo, pero que se comercialicen como de origen natural cuando no lo son eso ya, me parece el colmo de los colmos.

Para explicarte el porqué de mi indignación al respecto tengo que explicarte primero algo más sobre el tema perfumería y que es un perfume de contratipo, así que allá voy. Un perfume, o lo que tradicionalmente conocemos como perfume en Occidente, es una solución hidroalcohólica de una “mezcla de sustancias aromáticas”, esta mezcla puede estar compuesta por sustancias naturales, sustancias sintéticas o mezcla de ambas, esto a grandes rasgos, ya te escribiré un poco más sobre el tema de la perfumería esto es sólo para que entiendas un poco lo que voy a contarte.

Antiguamente en perfumería se utilizaban varios tipos de materias primas para obtener los distintos tipos de olores, unas de ellas eran de origen vegetal y otras de origen animal. Conforme se desarrolló la industria química también empezaron a utilizarse en perfumería sustancias de síntesis como los famosos aldehídos a principios del siglo XX y un gran abanico de posibilidades a partir de ahí se abrió para los maestros perfumistas.

Hay olores que aunque están presentes en la naturaleza, no somos capaces de extraer de ella para su uso en perfumería porque los procesos a los que hay que someter al producto afectan a las características de la sustancia que queremos extraer modificando su olor, o simplemente porque es necesaria tanta cantidad de materia prima para su obtención que hace inviable su uso en perfumería, ni siquiera en la más exclusiva. Alguno de estos olores que no somos capaces de extraer de la naturaleza son los de las frutas, que no son cítricos: plátano, piña, cereza, melocotón, algunas de las notas gourmand (caramelo, algodón de azúcar), otros corresponden a algunas flores como el iris, cuyo olor se recrea de forma sintética por su elevado coste para obtenerla de forma natural, o los olores marinos, que pueden obternerse de algas pero su coste es tan elevado y distinto que se prefiere el uso de sustancias de síntesis como el calone…

En los últimos años, en España, una de las tendencias olfativas preferidas por el consumidor parecen ser la fragancias con la familia olfativa floral-afrutada como por ejemplo: Amor amor de Cacharel, J´adore de Dior, Light blue de Dolce & Gabanna, DKNY Be delicious de Donna Karan, Cherry in the air o Rockin´rio de Escada, Acqua di Gioia de Giorgio Armani, Boss the Scent for her de Hugo Boss, La Vie Est Belle de Lancôme, Nina de Nina Ricci, Lady Million de Paco Rabanne, Ralph de Ralph Laurent, Madmoiselle Rochas de Rochas, Bright Crystal de Versace  y así podría seguir y seguir…

Todas estas fragancias contienen notas afrutadas, pero no son las únicas, esas corresponden sólo a la familia floral afrutada de las fragancias femeninas, hay muchas más fragancias, incluidas también las masculinas, que en alguna de sus notas contienen notas afrutadas o florales que sólo pueden obtenerse de forma sintética y por tanto, no pueden considerarse fragancias naturales, per sé.

Otra subfamilia que ha estado muy de moda en las últimas décadas es la Gourmand, que utiliza notas que recuerdan a dulces y postres, de ahí su nombre, y cuya primera referencia fue Angel de Thierry Mugler, con su característico olor a caramelo producido por el etil maltol (sustancia que evoca el olor del algodón de azúcar y el azúcar caramelizado). Aunque algunos materiales naturales presentan facetas dulces o comestibles, la gran mayoría de estas notas gourmand se replican por medio de la combinación de sustancias naturales y sintéticas, por tanto los perfumes con esta familia olfativa tampoco pueden ser de origen natural.

Otras notas que no se obtienen de forma natural son las conocidas como animálicas, porque antiguamente su origen era animal, pero hoy en día es sintético. Fragancias como Olympea en el sector femenino, o Black XS e Invictus, en el masculino, contienen notas de ambar gris que hoy en día se obtiene mediante una molécula de síntesis llamda Ambroxan y que por tanto, no podrían ser naturales.

Otro caso son las fragancias con notas marinas, cuya obtención naturalmente es compleja y se utilizan sustancias sínteticas como el  “calone”, algunos ejemplos son Acqua di Gio de Giorgio Armani, Cool Water de Davidoff o L´eau d´Issey de Issey Miyake, entre otros.

Como te decía al principio, hay marcas de perfumes de contratipo que incluyen estas fragancias en su repertorio y que las publicitan como naturales, después de lo que te he contado, juzga tu misma… y lo mismo para los productos «naturales » que huelen a chicle, a plátano, a frutos rojos… no digo que el resto de ingredientes no sea de origen natural, pero el perfume que contienen no lo es.

Los perfumes con olor afrutado y algunos marinos,  gourmand, florales y los tipo animal no son de origen natural

Podría haber una forma de saber si una fragancia es de origen natural o no, además que el fabricante lo indicara y de forma fiel, que sería lo más sensato, y sería a través de algunos de los alérgenos del perfume, con esta información no seríamos capaces de saber si un perfume de cualquier cosmético es natural, pero si podríamos saber cuáles no lo son. Como recordarás en el etiquetado de un cosmético deben incluirse en la lista de ingredientes aquellos alérgenos que superan el 0.001% de concentración en el producto para los cosméticos que no se aclaran y el 0.01% para los que se aclaran (por si quieres refrescar esto te dejo el enlace al post en el que hablábamos del etiquetado de los cosméticos), bueno pues algunos de estos alérgenos pueden encontrarse tanto en sustancias sintéticas como naturales, pero hay otros como el Hydroxycitronellal, el Buthylphenyl Methylpropional (Lilial), el Hydroxyisohexyl-3-cyclohexene carboxaldehyde (Lyral)  (su uso está prohibido por el Reglamento (UE) 2017/1410 y no se pueden introducir en el mercado productos cosméticos que lo contengan), el Methyl 2-Octynoate que no se encuentran en la naturaleza, por lo que si los ves en la etiqueta de un cosmético ya sabes que el origen del mismo no es natural. Esto ya es un poco rebuscado, pero es que hay marcas que parecen no ser conscientes de que puede haber consumidores que tengan conocimientos de química y perfumería, a los cuales no van a ser capaces de engañar.

Por otro lado, estos perfumes de contratipo tienen un precio mucho más reducido que las fragancias originales, ellos en parte se escudan en el tema del ahorro de costes publicitarios pero, esto también se debe a otros muchos factores  de los cuales sólo voy a centrarme en el coste de las materias primas, no es lo mismo el coste un aceite esencial de limón, y dentro de los aceites esenciales también hay infinidad de calidades de productos y orígenes, que el coste de una esencia que contenga limoneno, que es una de las moléculas características que da olor a los cítricos.

Y vuelvo a decirte que no quiero entrar a juzgar aquí las fragancias de contratipo, sólo quiero desmentir el marketing engañoso que utilizan algunas marcas, mostrándote varias fragancias que seguramente encontrarás en alguna de esas marcas que dicen obtenerlas de forma natural y la explicación de por qué no es posible que así sea.

Y ahora, cuéntame, ¿qué te ha parecido?, ¿te ha parecido interesante el saber qué fragancias o qué tipo de notas pueden ser naturales y cuáles no?, ¿mirarás a partir de hoy los perfumes desde otra perspectiva?, espero tus comentarios 😉

 

 

Imagen obtenida de  freepik

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2 Comentarios

  1. Interesantísima información, ahora con el «green washing» los falsos reclamos de «naturalidad» venden y muchas empresas se aprovechan de ello sin escrúpulos.

    1. admin dice:

      Así es, es muy triste como intentan engañarnos, ojalá se tomaran más medidas al respecto.

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